Despertar con la mandíbula cansada, dolor de cabeza en las sienes o dientes que se ven cada vez más cortos y desgastados. Muchas personas tienen estos síntomas y no saben que la causa es el bruxismo: el hábito de apretar o rechinar los dientes, casi siempre sin darse cuenta. Es muy común, sobre todo en épocas de estrés, y aunque no siempre se puede eliminar por completo, sí se puede controlar y evitar que dañe tus dientes. En este artículo te explicamos cómo reconocerlo, por qué ocurre y qué se puede hacer.

Qué es el bruxismo

El bruxismo es la actividad involuntaria de los músculos de la mandíbula que hace que aprietes o rechines los dientes. Puede aparecer de dos formas. El bruxismo del sueño ocurre mientras duermes: la persona no se entera, y muchas veces es la pareja quien escucha el ruido del rechinar. El bruxismo de vigilia ocurre durante el día: apretar los dientes al concentrarte frente a la computadora, al manejar o en momentos de tensión. Una misma persona puede tener los dos.

Señales de que podrías tener bruxismo

Como suele ocurrir sin que te des cuenta, conviene prestar atención a estas señales: dolor o cansancio en la mandíbula al despertar, dolor de cabeza en las sienes por la mañana, dientes desgastados, planos o con pequeñas fracturas en los bordes, sensibilidad al frío o al calor, músculos de la mandíbula marcados o tensos, molestias o ruidos en la articulación cerca del oído, marcas de los dientes en los bordes de la lengua o en el interior de las mejillas, y que alguien te diga que rechinas los dientes al dormir. Muchas veces es el odontólogo quien lo detecta primero, al ver un desgaste que no corresponde a la edad.

Por qué ocurre

No hay una sola causa, y suelen combinarse varios factores. El estrés y la ansiedad son los más frecuentes: el cuerpo descarga la tensión en los músculos de la mandíbula. También influyen la calidad del sueño, el consumo de cafeína, alcohol o tabaco, y algunos medicamentos. En ciertos casos, el bruxismo del sueño se asocia a ronquidos o pausas en la respiración durante la noche, algo que conviene comentar con tu médico si lo notas.

Qué daños puede causar

El bruxismo no es solo una molestia. La fuerza que se ejerce al apretar puede ser muchas veces mayor que la de masticar, y con el tiempo provoca desgaste del esmalte, sensibilidad, fracturas de dientes y de restauraciones, coronas o carillas que se despegan o se rompen, retracción de las encías, y dolor muscular o de la articulación de la mandíbula. Detectarlo a tiempo evita tratamientos mucho más complejos después.

Cómo se trata el bruxismo

El tratamiento busca dos cosas: proteger los dientes y reducir la tensión que provoca el hábito.

La férula a medida. Es una placa de material resistente, hecha con el molde de tus dientes, que se usa sobre todo por la noche. No cura el bruxismo, pero hace que la fuerza se descargue sobre la férula y no sobre los dientes, protege las restauraciones y ayuda a relajar los músculos. Las férulas genéricas de venta libre no se ajustan bien a la mordida y, en algunos casos, pueden empeorar las molestias, por eso lo recomendable es que sea hecha a medida y controlada por el odontólogo.

Manejar el estrés. Actividad física, técnicas de respiración o relajación y, cuando hace falta, el apoyo de un profesional de salud mental ayudan a disminuir la causa de fondo.

Hábitos de sueño. Dormir lo suficiente, reducir el café por la tarde y evitar el alcohol y las pantallas antes de dormir mejora la calidad del sueño y puede disminuir el rechinar nocturno.

Ejercicios y fisioterapia. Masajes, calor local y ejercicios de relajación de la mandíbula ayudan cuando hay dolor muscular. En casos con dolor de la articulación, el tratamiento puede coordinarse con otros especialistas.

Reparar el desgaste. Cuando los dientes ya están desgastados o fracturados, se pueden restaurar, pero siempre después de proteger la mordida, para que el problema no vuelva a dañar el trabajo realizado.

Un truco para el bruxismo de día

Si aprietas los dientes durante el día, prueba esta regla: labios juntos, dientes separados y lengua relajada detrás de los dientes de arriba. En reposo, los dientes no deberían tocarse. Poner recordatorios en el celular o en tu escritorio para revisar cómo está tu mandíbula ayuda a ir quitando el hábito.

Bruxismo en niños

Es bastante común que los niños rechinen los dientes al dormir, sobre todo mientras están cambiando los dientes de leche por los permanentes. En muchos casos desaparece solo con el tiempo, pero conviene revisarlo en sus controles para vigilar el desgaste y descartar otros factores, como problemas para respirar por la nariz. Si tu hijo aún no ha tenido su primera revisión, te contamos cómo prepararla en nuestro artículo sobre la primera visita de los niños al dentista.

Conclusión

El bruxismo es muy frecuente y casi siempre silencioso, pero sus efectos se acumulan con los años. La buena noticia es que, una vez detectado, se puede controlar: una férula a medida protege tus dientes mientras trabajas en reducir el estrés y mejorar tu descanso. En World Dental, en Conocoto, revisamos el desgaste de tus dientes y la tensión de tu mandíbula, y te explicamos con claridad qué opciones tienes para proteger tu sonrisa.